Hace un mes tomé una decisión que, sobre el papel, no tenía ningún sentido.
Eliminar el 100% de las comisiones a los freelancers en Worksible.
No fue un gesto de marketing.
No fue una postura ideológica.
No fue una forma de quedar bien con nadie.
Fue una consecuencia directa de semanas de conversaciones con freelancers y empresas, de revisar números con calma y de observar el producto como un sistema completo, no como un simple marketplace.
Desde fuera puede sonar a locura:
“Si no te quedas una parte de cada proyecto, ¿de dónde sale el negocio?”
La respuesta corta: del lugar correcto.
La larga es este texto.